Quiero cantar a la vida,
pues es tan frágil y hermosa
que bien merece una copla
rebosante de alegría.
Vida, que pasas deprisa
sin atender a razones,
eres dura, tierna, fría.
Apasionante tortura
que no sabemos usar.
Porque te escapas deprisa
cuando la belleza reina,
y eres eterna y cruel
cuando la pena te mira.
Eres, vida, mi riqueza.
Posesión única, certera.
Y eres una aventurera
que campas por toda senda,
inundando de ternura
cuando te da la locura,
abrasando al que te abraza
con ansiedad, sin mesura.
Y eres, en fin, la gran duda
de no saber lo que duras.
Esa incertidumbre, quema,
enciende la desazón.
Pero eres bella, imperfecta,
llena de contradicción.
Mas... así te quiero yo.
¿ Es que existe algo mejor?
Gloria de Frutos
Debo aclarar que este es uno de los primeros poemas que escribí el siglo pasado, en mis comienzos poéticos, o sea en mi prehistoria. A pesar de su rima pegajosa no soy capaz de modificarlo porque nació como un torrente en una noche de insomnio de un verano sin luna. Suscribo todo lo dicho aunque ahora lo haga de otra manera.
ValentinUtrera
Pro
Bella poesía para estos- muy tuyos- días.