Empieza el último mes del año, contradictoria porción de tiempo que cada uno vive como puede.
Las calles se iluminan con despilfarro, los precios suben, abundan las comidas de empresa y las cenas con amigos, la gula reina en cada chiringuito.
Según las encuestas, es en enero cuando más demandas de divorcio se gestionan, debe ser por los "roces" familiares, o quizás se divorcien los que consiguen un buen pellizco de la lotería, el suficiente para decir: "Ahí te quedas"
Frío diciembre comprometido con el consumo, con los afectos postizos, con las ausencias dolientes... Y también con la sonrisa de los niños descubriendo la vida, los regalos insperados del amigo invisible, los buenos deseos de las personas amables.
Querido y temido diciembre. Pasa y ponte cómodo que tenemos que arreglar algunas cosas.

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